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La ecografía de las 20 semanas explicada

10/13/2021

La ecografía de las 20 semanas es tan importante como la de las 12 semanas. Si bien a esta altura del embarazo ya podrás distinguir a tu hijo (a diferencia de lo que sucede en la anterior), puede resultar complicado entender todo lo que observa el médico.

Por este motivo, te presentamos un breve resumen de todo lo que sucede durante la ecografía morfológica. ¿Quieres saber qué se observa? Continúa leyendo.

La ecografía de las 20 semanas explicada paso a paso

La famosa ecografía morfológica es muy esperada por los futuros padres porque ¡es la primera vez que verás a tu bebé más parecido a como lo imaginas! Ya podrás distinguir la nariz, los dedos, los pies… Es una pasada.

Por otra parte, se trata de un estudio de gran importancia, ya que te encuentres a mitad del embarazo y, por lo tanto, los órganos vitales de tu hijo están desarrollados y los demás tienen un desarrollo avanzado, además de que el bebé ya ha comenzado a moverse.

El médico lo observará todo detenidamente para comprobar que no existe ningún problema o malformación y que los movimientos respiratorios y musculares se realizan correctamente. Ten en cuenta esto porque la ecografía de las 20 semanas es más larga que la de las 12 semanas.

mujer hablando con su médico

¿Cuándo se lleva a cabo?

No es una pregunta trampa, quédate tranquila. La ecografía de las 20 semanas puede llevarse a cabo entre las semanas 20 y 22, según lo decida el médico. No obstante, no se suele realizar antes, ya que su objetivo es determinar el desarrollo del bebé y, para ello, debe esperarse a que dicho desarrollo llegue a un determinado punto de maduración.

¿De qué manera se realiza?

A diferencia de la ecografía de las 12 semanas que se realiza de manera transvaginal o abdominal, la ecografía de las 20 semanas se hace por vía abdominal; es decir que es la imagen que probablemente tengas en mente.

El médico te solicitará que te recuestes en la camilla, abras tu pantalón o bajes la cinturilla de la falda y que te subas la camiseta. Luego, colocará un gel frio sobre tu tripa y lo esparcirá con cuidado. Posteriormente, colocará el transductor sobre tu vientre y este comenzará a transmitir el ultrasonido y recoger las imágenes que podrás ver en la pantalla.

¿Qué observa el médico?

Como ya te contamos, la ecografía de las 20 semanas es un estudio en profundidad para determinar la condición física de tu hijo a la mitad de la gestación. Así, se lleva a cabo un detallado estudio sobre la morfología de tu bebé y se buscan posibles alteraciones de los órganos internos o de su anatomía. Esta investigación debe ser minuciosa; por eso, se recomienda no avasallar a preguntas al médico y esperar a qué él/ella vaya compartiendo la información contigo poco a poco.

El especialista no solo evaluará a tu bebé, sino que también observará en profundidad la salud de la placenta, el cordon umbilical, el líquido amniótico, tus ovarios y tu útero.

Tras determinar la orientación o posición de tu hijo en tu vientre, el médico comenzará a evaluar punto por punto su desarrollo general. Observará, así, su espina dorsal y su pared abdominal, tomando medidas para comparar con las tablas de desarrollo normal. A través del ancho de su abdomen y la medida de su fémur, el obstetra podrá aventurar la altura y el peso del bebé. 

médico realizando ecografía

También, medirá el diámetro craneal. Por supuesto, al sacar estos estimados los comparará para determinar si se corresponde con el estado gestacional.

Poco a poco, el médico irá cubriendo cada pequeña porción del cuerpo de tu hijo. Mirará sus ojos, su nariz, su boca, sus manos y sus dedos; en fin, corroborará que la apariencia concuerde con la esperada para un bebé de 20 semanas de gestación.

Tras esta comprobación, pasará a estudiar el funcionamiento de sus órganos internos. Verificará el latido del corazón, el funcionamiento cerebral y de los pulmones, y observará atentamente el estómago, el esófago, los riñones y los intestinos. 

Por último, analizará la condición general de la placenta y del cordón umbilical, además de la cantidad de líquido amniótico presente en tu vientre, antes de comprobar tus ovarios y tu útero.

¿Y si hay una anomalía?

Esta es una pregunta que nos hacemos todas las mamás cuando vamos a la ecografía de las 20 semanas. ¿Qué pasa si el médico detecta algo anormal?

En el caso de que el obstetra detectase algún problema, el médico seguramente señalase la necesidad de realizar nuevas pruebas diagnósticas que corroboren lo visto en la ecografía. De hecho, en algunos casos se repite la ecografía antes de llevar a cabo nuevas pruebas. Eso significa que en caso de existir una duda, deberías intentar no preocuparte (al menos, en demasía), ya que no se trata de un diagnóstico corroborado, sino de una sospecha.

Ahora, considera que si bien la ecografía morfológica detecta un amplio porcentaje de anomalías, debes tomar en consideración que tan solo alrededor del 50% de las malformaciones internas son observables, mientras que casi un 70% de las anomalías llamadas estructurales podrían detectarse. Es decir que no se trata de un estudio 100% concluyente.

¿Qué puedes ver en la ecografía de las 20 semanas?

En la ecografía de las 12 semanas seguramente no eras capaz de distinguir nada de lo que estabas viendo, pero ahora ¡tu hijo se muestra ante ti en la pantalla! Podrás reconocer las cuencas de sus ojos, su nariz y su boca, sus manos y piernas, su vientre, sus dedos… ¡Y podrás ver su sexo! Como lees, si deseas saber el sexo, la ecografía de las 20 semanas te confirmará si esperas un niño o una niña.

¿Estás cerca de hacerte la ecografía de las 20 semanas? Ve sin miedo y disfruta de contemplar a tu bebé a los ojos por primera vez. En menos tiempo del que crees, le tendrás entre tus brazos.

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