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El primer trimestre semana a semana

El primer trimestre del embarazo es una verdadera montaña rusa de emociones. Las benditas hormonas son las responsables de que te sientas eufórica en algunos momentos y triste en otros. 

Si bien los cambios físicos no son tan notorios durante los primeros tres meses de la gestación, al menos de forma externa, tu organismo se está preparando para albergar a tu bebé hasta el momento que decida nacer. ¡Casi nada!

Cómo pasan las semanas para el bebé y la mamá

El primer trimestre del embarazo abarca desde la última regla hasta las 12 semanas de la gestación. Durante este tiempo, el crecimiento del bebé es tremendo: pasa de tener el tamaño de una pequeña semilla hasta alcanzar los 60 y 70 milímetros, y pesar entre 9 y 14 gramos al finalizar el tercer mes.

Pero veamos juntos todo lo que sucede durante estas semanas. 

Semanas 1 y 2: aún no hay embarazo

Suena raro, lo sabemos, pero es así: las dos primeras semanas contabilizadas dentro del primer trimestre de embarazo son previas a la concepción. Recordemos que esta se lleva a cabo unos 15 días después de la última regla. De hecho, las 40 semanas que dura un embarazo promedio se calculan desde esa fecha. Así, se obtiene la famosa fecha probable de parto.

Semana 3: la concepción

Alrededor de dos semanas después de tu última regla, se produce la concepción; es decir que el óvulo recibe a un espermatozoide para formar el cigoto. Esta unidad unicelular se compone de 46 cromosomas, de los cuales la madre aporta el 50% y el padre, el 50% restante. Aunque aún no lo sepas, el sexo del bebé ya se ha definido… ¡al igual que su color de ojos, la forma de su nariz y el tono de su cabello!

Al finalizar la semana, el cigoto se desplaza por la Trompa de Falopio hasta llegar al útero donde comienza a dividirse.

Semana 4: la implantación

El cigoto se divide de forma rápida y continua, y anida en el endometrio. Esto es lo que se conoce como implantación. Algunas mujeres pueden evidenciar una pequeña pérdida de sangre este día: el famoso sangrado de implantación, que puede confundirse con la regla.

pareja haciendo un test de embarazo

Semana 5: las hormonas dicen presente

Hasta este momento, los cambios han sido tan sutiles que es posible que no hayas notado nada, pero eso está a punto de cambiar. En la semana 5 del primer trimestre del embarazo, aumentan los niveles de la gonadotropina coriónica humana, también conocida como la hormona del embarazo.

A partir de este momento, pueden aparecer las famosas molestias típicas de esta etapa: las náuseas, los vómitos, las aversiones… Todo esto se relaciona con el aumento hormonal, al igual que la falta de la regla. Sí, tal como lees: al incrementarse tus hormonas, el ciclo se interrumpe haciendo que te preguntes si realmente tu bebé ya está en camino.

A nivel interno, tu pequeño tiene ya un corazón y un sistema circulatorio básicos, además de comenzar a formarse las capas que darán lugar a su sistema nervioso, sus ojos, sus oídos, su piel, sus riñones, sus huesos y todos los órganos necesarios.

Semana 6: el tubo neural

Cuatro semanas después de la concepción el corazón de tu hijo comienza a latir aunque aún no puedas oírlo. Además, el tubo neural ya es visible; el mismo es vital para la conformación de la médula espinal y el encéfalo.

¿Y la mamá? Es posible que durante esta semana te sorprendas al no bajarte la regla. Quizá te hagas el test de embarazo y los ojos se te llenen de lágrimas al descubrir que tienes a tu hijo en tu vientre. Además, algunas mujeres comienzan a experimentar náuseas, inflamación de los pechos, sensibilidad y cambios de humor, entre otros síntomas de embarazo.

Semana 7: el cerebro de tu bebé

Si pudieses ver a tu hij@ durante las primeras semanas, no creerías que es un bebé. Los embriones no se parecen nada a humanos en miniatura. No obstante, en la semana 7 empieza la formación de su rostro, sus extremidades y ¡su cerebro!

Semana 8: la aparición de los dedos

En el primer trimestre del embarazo, la formación del bebé avanza día a día. En la semana ocho, aparecen pequeños apéndices en las extremidades que se convertirán con el tiempo en los dedos de tu hijo.

Asimismo, si aún no has tenido molestias, es posible que comiences a experimentarlas. De hecho, la mayor parte de las embarazadas comienzan a tener náuseas matutinas durante esta semana. A nivel externo, nadie puede sospechar aún el embarazo, ya que no hay aumento significativo de peso ni tripita. Sin embargo, tú puedes notar que tus pechos están más hinchados.

Semana 9: un bulto en el vientre

En el rostro del bebé es posible notar ya la boca, la nariz, los párpados y las orejas. Además, la cola que aparecía al final de la médula se reduce notablemente, aunque aún está presente. A nivel interno, el sistema digestivo se desarrolla, crecen los intestinos y se forman los órganos reproductivos.

Tú, por tu parte, puedes notar otro síntoma habitual y molesto: los mareos, las ganas de orinar continuas, el cansancio y el estreñimiento. Por otra parte, poco a poco puede aparecer un pequeño bulto en tu vientre. Por lo general, este bulto tiene más que ver con los gases y la retención de líquidos que con el crecimiento del bebé, pero ¡a disfrutarlo igual!

Semana 10: multiplicación de neuronas

Las 8 semanas de vida de tu hijo (10 de embarazo) marcan un pequeño hito en la vida del bebé: a partir de ahora, baja el riesgo de malformaciones y anomalías porque el bebé ya está a grandes rasgos formado. Al fin termina de desaparecer la cola y la membrana que une los dedos comienza a reabsorberse. 

Asimismo, aparecen los primeros vestigios de los que serán los dientes del recién nacido. En el caso de los niños, se comienza a generar testosterona. 

Por otra parte, miles de neuronas se desarrollan cada día y los cartílagos acumulan cada vez más calcio, aunque aún falta bastante para que se conviertan en huesos.

A esta altura del embarazo, algunas mujeres no han ganado ni medio kilo debido a las náuseas y los vómitos, mientras que otras ya han aumentado dos kilos. No te preocupes: si tu médico considera que está bien, ¡no merece la pena preocuparte! Los molestos síntomas persisten, pero cada vez falta menos para decirles adiós.

una pareja embarazada

Semana 11: la cabeza del bebé

La uniformidad del embrión comienza a desaparecer: ahora la cabeza puede distinguirse del cuerpo. Aún es bastante grande en relación con el tronco, pero va adquiriendo los rasgos del bebé con el que sueñas.

A partir de ahora, el bebé ingiere líquido amniótico para poner a prueba su sistema digestivo en formación. Los riñones ya están en funcionamiento y pronto comenzarán a excretar orina, que pasará a formar parte del líquido amniótico. Además, se forma la piel.

¿Has sentido algún movimiento rítmico en la tripa y no sabes a qué se debe? Puede ser hipo, sí: tu hijo puede hipar. 

En la nota positiva de esta semana, algunas mujeres comienzan a notar que se mitigan las molestias, principalmente las náuseas, los vómitos y el cansancio. No obstante, quizá aparezcan los calambres.

Semana 12: adiós a las náuseas

Durante la semana 12 suele llevarse a cabo la ecografía del primer trimestre de embarazo. Durante la misma, se evalúa la translucencia nucal. Así, el médico comprobará el desarrollo de tu pequeño y medirá el riesgo de malformaciones y enfermedades. Además, es posible que ya puedan observar si vas a tener un niño o una niña.

A nivel interno, las cuerdas bocales del bebé están en plena formación, al igual que las uñas. Por otro lado, un suave vello recubre el cuerpo del bebé: es el lanugo y le sirve de protección hasta el momento de nacer.

Los riñones continúan trabajando sobre el líquido que tu hijo deglute, ayudado por la placenta. El sistema digestivo está casi totalmente formado y es posible distinguir un estómago, un esófago y los intestinos.

En cuanto a la mamá, hacia fines del tercer mes, la mayoría de las mujeres ven remitir las náuseas y los vómitos. ¡Al fin! Sí, al fin, comenzarás a sentirte mejor y te verás más guapa que nunca porque el embarazo (y sus hormonas) harán que te brille la piel y el cabello… aunque también puedes tener unos pequeños granitos.

Si la tripa aún no hizo aparición, lo hará en las próximas semanas. Tómate fotografías cada semana para ver cómo evoluciona.

Al final del tercer trimestre del embarazo, es posible que los vaqueros te aprieten. ¿Has pensado en buscar ropa premamá? Quizá sea hora de empezar a mirar escaparates.

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