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25 semanas de embarazo

Estas cerca de terminar el sexto mes del embarazo y a un paso de comenzar el último trimestre de la gestación. Ya llevas 25 semanas de embarazo, ¿se ha pasado más rápido de lo que esperabas? Tras los primeros meses de molestias, la gestación se vuelve un momento único y totalmente disfrutable, ¿verdad?

Tu hijo está cómodo en tu vientre, juega sin cesar aunque también tiene momentos de descanso. Lástima que no suele adecuarse al tuyo, ¿será una manera de prepararte para lo que vendrá?

25 semanas de embarazo: el bebé

En las 25 semanas de embarazo, tu hijo comienza a abrir y cerrar los ojos. Está practicando para cuando pueda mirarte por primera vez. ¿Eres capaz de imaginar ese mágico momento? Alrededor de sus ojos ya están sus pestañas; no obstante, el iris aún no está coloreado. De hecho, algunos bebés nacen con ojos de color gris que luego cambia al color definitivo.

Como ya te adelantamos la semana anterior, tu hijo es capaz de oírte. Por eso, si escucha un sonido fuerte, puede asustarse y dar un salto dentro de tu vientre. En esos casos, procura tranquilizarle con mimos y hablándole.

Por otra parte, tu bebé está más activo que nunca. Ha aprendido a darse la vuelta, a mover las piernas, los brazos y los dedos. Resulta muy divertido jugar dentro tuyo, aunque de vez en cuando te pegue un codazo en las costillas o se apoye sobre tu vejiga obligándote a correr hacia el baño. Más adelante, no tendrá tanto espacio y sus movimientos serán más suaves y espaciados, y seguramente te extrañará e, incluso, preocupará. 

¿Recuerdas que la piel de tu bebé era fina y casi transparente? En este momento, comienzan a formarse los vasos capilares que le darán ese tono rosadito tan maravilloso a tu pequeño. 

Al término de las 25 semanas de embarazo, tu bebé tendrá ya alrededor de 31 centímetros y pesará 800 gramos. Parece poco, pero ahora todo comenzará a acelerarse.

semana 25 embarazo

25 semanas de embarazo: la madre

Si la semana anterior no hiciste los estudios del segundo trimestre, quizá el médico te los solicite ahora con 25 semanas de embarazo. Estos consisten en un análisis completo de sangre, para determinar entre otras cosas tus valores de hemoglobina y ver si tienes riesgo de padecer anemia gestacional, un análisis de orina y el famoso test de O’Sullivan.

Este último permite determinar si la madre padece de diabetes gestacional, una condición que puede derivar en un bebé demasiado grande, la necesidad de llevar a cabo un cesárea u otras enfermedades como, incluso, la preeclampsia. 

El test consiste en beber glucosa, o un zumo con glucosa, y realizar luego un análisis de sangre. Según los resultados, el médico puede determinar la necesidad de repetir el estudio con otras variables. No te preocupes: si tienes diabetes gestacional, el especialista determinará cómo debes modificar tu dieta y si es necesario administrarte insulina.

En las 25 semanas de embarazo, tu tripa ha crecido bastante, aunque lejos está del tamaño final que llegará a tener. Es posible que este crecimiento de tu vientre te produzca acidez. ¿Cómo? Pues el reflujo, tan habitual cuando el estómago se desliza hacia arriba, puede producir ardor estomacal. Una buena opción es comer menos, más veces por día. Si las molestias son grandes, consulta con tu médico.

Checklist semana 25

  1. Realiza el análisis de sangre, el test de O’Sullivan y el análisis de orina del segundo trimestre de acuerdo con lo que te diga tu médico.
  2. Si tienes acidez, recuerda comer poco varias veces al día. Renuncia a las comidas picantes,  muy especiadas y grasientas y opta por opciones frescas como las frutas y verduras bien lavadas.
  3. Si aún no lo has hecho, comienza a planear tu baja por maternidad: ¿a partir de cuándo y hasta cuándo? ¿Qué derechos te corresponden?
  4. No olvides la protección solar para cuidar tu piel, así como también la hidratación regular para prevenir la aparición de estrías. Lo ideal es que untes tu vientre, la parte superior de tus muslos y, también, tus pechos.
  5. En caso de que los sujetadores te molesten, compra una nueva talla. Es posible que debas renovarlos una vez más antes del fin de la gestación y una vez más tras el parto, cuando suba la leche.

Cuida de tu salud y la de tu hijo realizando ejercicio regular. No es necesario que practiques deporte. Salir a caminar un rato cada día te hará bien para combatir la retención de líquidos, el estreñimiento y la ansiedad. ¿A qué esperas?

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