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34 semanas de embarazo

Tu hijo está cada día más grande y gordito, y eso hace que tenga menos espacio para moverse libremente dentro de tu vientre. Cuando lo hace, es posible que sientas patadas o codazos bastante fuertes.

Tu vientre está enorme, ¿ya se te ha salido el ombligo? Este suceso puede generar un poco de preocupación en la embarazada, pero es totalmente normal. Además, el ombligo vuelve a su posición normal tras el parto.

34 semanas de embarazo: el bebé

Los pulmones de tu hijo ya casi han terminado de madurar en las 34 semanas de embarazo. No obstante, si se produjese un parto prematuro, quizá los médicos deberían administrar corticoides para asegurar que la producción de surfactante sea la requerida para evitar problemas respiratorios. 

A nivel externo, los mayores cambios se dan a nivel de tamaño y peso. Tu pequeño ya se parece muchísimo al bebé que tendrás en brazos: la grasa que se ha ido acumulando bajo su piel ha hecho que esta se vea más tersa y menos arrugada, además de darle una saludable apariencia sonrosada. ¿Tendrá tu hijo mofletes? Falta poquito para que puedas descubrirlo. 

Si pudieses verle, te sorprendería encontrarte con unos preciosos ojos azules. Este color puede modificarse tras el parto y, de hecho, en la mayor parte de los casos cambia con el tiempo. No obstante, el proceso de pigmentación del iris los muestra en este momento con un color azulado.

En esta época, los ataques de hipo del feto se notan fuertemente por parte de la madre. De hecho, puede ser divertido mirar el vientre durante uno de ellos, parece que salte.

El bebé continúa moviendo su cuerpo y probando sus extremidades y el uso voluntario de ellas. Estira las piernas, flexiona los brazos, coge el cordón umbilical con una mano e, incluso, comienza a chuparse el dedo.

Cumplidas las 34 semanas de embarazo, tu hijo alcanzará los 45 centímetros de la cabeza a los pies y un peso de 2,3 kilogramos aproximadamente.

34 semanas embarazo

34 semanas de embarazo: la madre

El cansancio es uno de los principales malestares en las 34 semanas de de embarazo y hasta el parto. El aumento de peso de la embarazada influye en su capacidad respiratoria y puede generar sofocones e, incluso, palpitaciones. Andar con este peso extra produce muchísimo cansancio, sumado a que cada vez se hace más complicado descansar por las noches.

Si te sientes extenuada, intenta dormir una siesta. Recuerda tomar descansos si estás mucho tiempo de pie y no te sobreexijas. 

Tu útero llega hasta aproximadamente 30 centímetros por encima del pubis. Esto ha provocado que los órganos se reacomoden, llegando a provocar en algunos casos una cierta incomodidad que puede generar falta de aire y ganas de orinar constantemente.

Los picores son también habituales, provocados a su vez por el estiramiento de la piel para albergar al bebé. La hidratación regular es vital para aliviar el malestar y, a la vez, prevenir las estrías.

¿Tienes tendencia al edema? Puedes, entonces, experimentar hinchazón de piernas e, incluso, tener una tendencia a la formación de várices en tus extremidades. Realizar ejercicios moderados de piernas puede ayudarte durante las 34 semanas de embarazo a prevenir estos malestares.

Checklist semana 34

  1. Consulta con tu médico si es necesario que te vacunes contra la tos ferina. Esta enfermedad reviste gran gravedad para los recién nacidos y, por este motivo, se suele recomendar la vacunación de la madre y del padre.
  2. Si el desplazamiento de los órganos hacia arriba te genera malestar e, incluso dolor, puedes probar a colocar una bolsa de semillas caliente para aliviarte.
  3. El riesgo de padecer enfermedades bucales aumenta a partir de las 34 semanas de embarazo. Recuerda cepillar tus dientes al menos dos veces al día y prestar especial atención a los espacios interdentales. 
  4. Levántate despacio de la cama e, incluso, cuando estás sentada, porque puedes marearte debido a los cambios en la presión arterial.
  5. Si conduces, o si vas de acompañante en el coche, debes colocar adecuadamente el cinturón de seguridad para evitar que dañe a tu pequeño. Ubica la banda inferior lo más abajo posible y no sobre tu tripa, mientras que la banda bandolera debe cruzar tu pecho por encima de tu vientre.
  6. Crea o revisa tu plan de parto y si tienes dudas, habla con tu médico o doula.
  7. Si tienes contracciones, recuerda monitorear los espacios de tiempo entre una contracción y otra para verificar si comienzan a acercarse y si son regulares. Ante la duda, llama a tu médico.

Las 34 semanas de embarazo son momento de poner todo a punto para la llegada del bebé. Aprovecha que aún tienes energía y dispón su habitación, vive tu baby shower y participa de las clases de preparación al parto. Más pronto de lo que crees, tendrás a tu pequeño en brazos. ¿Tienes todo listo para recibirlo?

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